Juan Pablo, jugador de nacionalidad colombiana que hasta la pasada campaña jugaba en el Primera Territorial del Efesé, fue encontrado muerto la pasada semana, ahogado en la playa de Cala Cortina. El jugador, que estaba desvinculado del equipo del Polígono desde principios de Liga, estaba varios días desaparecido.La noticia, confirmada por el presidente del FC Cartagena José Gómez Meseguer, se produjo hace varios días aunque es ahora cuando cobra actualidad. El joven futbolista de origen colombiano estaba varios días desaparecido y estaba siendo buscado por la Policía, que encontró su cadáver en la playa de Cala Cortina el pasado Martes Santo, al parecer ahogado aunque no ha trascendido más información al respecto.
Juan Pablo, de 19 años, había pertenecido al Cartagena FC desde juveniles. Fue el mismo chaval que ahora, hace poco más de un año, en marzo de 2010, sufría un gravísimo percance mientras disputaba con el Primera Territorial del Efesé en el campo de fútbol de las pistas municipales de El Salvador, en Caravaca, al tropezar con una de las fuentes de riego que rodeaban a aquel terreno de juego y sufrir un profundo corte en su muslo izquierdo que estuvo a punto de seccionarle la pierna. Aquel día fue atendido en primera instancia por Miguel Rivera, entonces entrenador del Caravaca que presenciaba el partido y que, con su propio cinturón, le practicó un torniquete para cerrar la hemorragia. Un año después la tragedia sea consumado en este alegre chaval que llegó a España hace varos años, junto a su madre, con la ilusión de triunfar en el fútbol.
De aquel percance se repuso no sin esfuerzo, pero ahora estaba sin equipo. Denunció en su momento a las instalaciones caravaqueñas pero el juicio sigue pendiente. Juan Pablo fue enterrado la pasada semana mientras la Policía sigue investigando las causas de su desaparición y su posterior muerte. Juan Pablo era un buen chaval, amigo de sus amigos y tenía muchas ilusiones puestas en el fútbol y en jugar al menos con el Efesé en Tercera División.
El club que preside José Gómez Meseguer fue avisado por su familia y sólo tuvo tiempo para enviar el pésame con una corona de flores FUENTE: SPORTCARTAGENA.
Juan Pablo, de 19 años, había pertenecido al Cartagena FC desde juveniles. Fue el mismo chaval que ahora, hace poco más de un año, en marzo de 2010, sufría un gravísimo percance mientras disputaba con el Primera Territorial del Efesé en el campo de fútbol de las pistas municipales de El Salvador, en Caravaca, al tropezar con una de las fuentes de riego que rodeaban a aquel terreno de juego y sufrir un profundo corte en su muslo izquierdo que estuvo a punto de seccionarle la pierna. Aquel día fue atendido en primera instancia por Miguel Rivera, entonces entrenador del Caravaca que presenciaba el partido y que, con su propio cinturón, le practicó un torniquete para cerrar la hemorragia. Un año después la tragedia sea consumado en este alegre chaval que llegó a España hace varos años, junto a su madre, con la ilusión de triunfar en el fútbol.
De aquel percance se repuso no sin esfuerzo, pero ahora estaba sin equipo. Denunció en su momento a las instalaciones caravaqueñas pero el juicio sigue pendiente. Juan Pablo fue enterrado la pasada semana mientras la Policía sigue investigando las causas de su desaparición y su posterior muerte. Juan Pablo era un buen chaval, amigo de sus amigos y tenía muchas ilusiones puestas en el fútbol y en jugar al menos con el Efesé en Tercera División.
El club que preside José Gómez Meseguer fue avisado por su familia y sólo tuvo tiempo para enviar el pésame con una corona de flores FUENTE: SPORTCARTAGENA.
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