El árbitro Gilberto Soto, que agredió a un precoz futbolista de 14 años, deberá resarcir a la escuela de fútbol Internacional, al que pertenece el niño, con la donación de dos lotes de chalecos y pelotas. Además, deberá donar alimentos al hogar de ancianos del barrio 23 de Octubre, tras el acuerdo de conciliación entre las partes. El soplapitos, también, tendrá que pedir disculpas, públicamente, por la agresión al atleta, durante un partido entre las escuelas de fútbol Internacional y América.
Verónica Muñoz, delegada de Internacional, dijo: “Esto es una muestra para los árbitros, quienes deben aprender a respetar. Hicieron todo para evitar que salga a luz, me quisieron hacer pasar de mentirosa, pero en la justicia tuvieron que admitir la verdad y el error que hicieron. Estos árbitros son gordos, no se preparan para trabajar profesionalmente, porque dirigen partidos de criaturas, y eso no debe ser así, porque nosotros les pagamos su honorario. Ahora, pensarán más de una vez para tocarle a un niño. Y lo más importante es que tiene que cumplir con lo que prometió, mientras no haga eso, vamos a recurrir a la prensa que nos da espacio”.
Leido en "La Vanguardia , siempre en guardia".......de Paraguay.
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