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| Los jóvenes aprendices asisten a una clase práctica sobre el terreno de juego para aplicar los conocimientos adquiridos en clase. En esta temporada se ven caras nuevas en el arbitraje ourensano y como siempre decir que es labor de todos ayudar -si se dejan- a que los que están empezando. La experiencia se va adquiriendo a través de los partidos al igual que el futbolista que empieza, pero como también continuamente se repite, una formación adecuada acompañada de prácticas previas sería condición indispensable antes de lanzarse a una actividad que sigue teniendo sus riesgos. El conocimiento de lo que se hace infunde en la persona autoestima y seguridad en cualquier faceta de la vida, el desconocimiento e ignorancia todo lo contrario. Se siguen observando fallos increíbles que denotan un desconocimiento de lo mas elemental y básico, ya que en ocasiones son los niños pequeños los que tienen que "ayudar" dentro de su falta de maldad, por otra parte siempre existe el que se aprovecha de la situación. El que escribe esto siempre estará dispuesto a ponerse de parte del colegiado en cualquier situación y especialmente cuando son los niños los protagonistas del partido de turno además de agradecer al colegiado que me informe si alguno de los chavales utiliza su lengua para lo que no debe, la sanción no será preciso recibirla de ningún comité ya que saben mi forma de actuar en estos casos. Pero no en todas partes ocurre lo mismo, por lo que se insiste en la necesidad formación teórica, física, práctica y psicológica e incluso tutoría en los primeros partidos como vemos en el caso que se da en el Colegio de Granada. Quizás ya se esté haciendo, como lo desconozco pongo el caso que es publicado y me parece muy acertado en el mencionado Colegio Arbitral: "El Colegio de Árbitros de Granada acoge a casi 60 alumnos de entre 12 y 25 años que están en proceso de formación. Una vez a la semana acuden a su sede para recibir clases teóricas, que se complementan con lecciones prácticas impartidas en un terreno de juego, donde enseñan situaciones reales que van a tener que afrontar durante los partidos." "desde que ingresan en el Comité, se les asigna un tutor -un árbitro, informador, directivo o colaborador- que les acompaña a las primeras clases del curso de iniciación y a los primeros partidos y se encarga de asesorar y apoyar a los jóvenes que dan sus primeros pasos en el mundo del arbitraje." LA VIOLENCIA "Es labor de padres y entrenadores saber inculcar a sus pupilos la ética necesaria para desarrollarse como jugadores y como personas, pero si son ellos los primeros en protagonizar situaciones violentas en un terreno de juego le hacen un flaco favor a los chicos, que los toman como ejemplo y ponen en práctica todo aquello que denigra a la profesión desde pequeños" "Además de crear auténticas bombas de relojería, la violencia en el fútbol base ataca directamente a los principiantes que comienzan a pitar. Ellos también son educadores, pero es el propio entorno el que lo impide. Lo peor es que esos niños que han aprendido el 'antifútbol', lo ponen en práctica en categorías regionales, donde han sucedido hechos muy graves" |
19 enero 2011
LA FORMACIÓN DE LOS ARBITROS...EN GRANADA
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Está muy bien el que se tome enserio la formación del árbitro de fútbol, y más aún en el fútbol base. Efectivamente, el árbitro de fútbol también debe tener su propio proceso de formación, hasta llegar a ser un ÁRBITRO de verdad. Para éso lo mejor es que los nuevos árbitros vayan cogiendo experiencia en las categorías más pequeñas, en donde ganar o perder no es, o no debería de ser, de vital importancia.
ResponderSuprimirNo es nada fácil arbitrar. Y mucho menos cuando los errores arbitrales no son perdonados ni con el paso de los años. Yo he tenido que pitar, como coordinador, algunos encuentros... y ufffff, qué mal se pasa!
Siempre he pensado que si todos los educadores y entrenadores tuvieran que arbitrar un mínimo de 15 0 20 partidos de fútbol para poder ejercer como educador o como entrenador, la cosa cambiaría mucho; de esa manera, seguramente, el educador/entrenador se pondría más veces en el lugar del árbitro, y también, seguramente, no estaría tan pendiente de los posibles errores del colegiado.
Pero hay una cosa que me preocupa mucho, y ya lo he comentado en otra ocasión: el árbitro tiene todo el derecho del mundo a equivocarse, al igual que se equivocan los jugadores y los educadores/entrenadores, faltaría más... tiene el derecho a ser respetado, cómo no... PERO NO TIENE NINGÚN DERECHO A INTIMIDAR O HUMILLAR A UNOS NIÑOS/AS, ABUSANDO DE SU AUTORIDAD. En el fútbol base en donde la educación y la formación de la persona es fundamental, también los árbitros deberían de hacer pedagogía en favor de los pequeños futbolistas, que son los verdaderos protagonistas del juego. Afortunadamente, no todos los árbitros abusan de su condición de jueces; hay que decir que más bien son muy pocos los que lo hacen, pero todavía hay quien disfruta mandando callar a un niño y castigándolo dictatorial y abusivamente. Y eso no está bien.
Para acabar, tengo que decir que siento un profundo respeto y admiración por aquellos que aman la profesión de árbitro; pues ellos son una parte imprescindible en nuestro deporte. Y por esa misma razón tenemos todos que apoyar todas las iniciativas que ayuden a formar a buenos árbitros para nuestro deporte base.
Un saludo.