Chase Hilgenbrinck tiene 28 años y hasta el verano del año 2008 era el flamante lateral y capitán del equipo norteamericano de fútbol del New England Revolution. Su corta pero exitosa carrera deportiva se fraguó entre los años 2004 y 2008 en los cuales estuvo jugando en equipos de primera división en Chile. Mientras crecía el entusiasmo de los aficionados en las gradas por su disciplina táctica y su amor a la camiseta, miles de fans se agolpaban a la salida de los estadios, partido tras partido, pidiéndole que dejara los campos y se hiciera actor o modelo.Nunca hasta ahora había sido noticia por motivos extrafutbolísticos: donaba premios a causas solidarias y era un chico normal al que le gustaba tocar la guitarra, leer, estar con sus amigos y dedicar tiempo a su novia. Un cáncer repentino de su padre le hizo volver a los Estados Unidos y pronto se empezó a hablar de él como una de las futuras promesas de la selección nacional de EEUU tras jugar en varios equipos... leer mas
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