La actitud agresiva de los padres en el deporte amenaza los grandes valores del juego y perjudica al niños
El objetivo en el deporte infantil debe ser formativo, no importa tanto ganar | El niño puede sentirse presionado por el padre y vivir el deporte con tensión
"El ambiente en la grada está caldeado. El público grita, insulta al árbitro, critica las decisiones del entrenador cuando el equipo pierde, lanza amenazas y maldiciones... Nada que no se vea en cualquier partido de fútbol, sólo que en este caso los jugadores tienen 8 y 9 años. El encuentro se disputó el mes pasado en Sabadell entre dos equipos escolares. “¡Parecía un Barça-Madrid!”, recuerda aún con sorpresa la madre de uno de los niños...
La actitud de muchos adultos cuando sus hijos saltan al terreno de juego es más propia de un hincha fanático, advierten profesionales del deporte infantil y juvenil. Se trata de padres que se quejan continuamente e insultan, presionan en exceso a los niños para que ganen y van a muerte con el árbitro y el rival. Lejos de remitir o estancarse, este comportamiento “es cada vez más frecuente”, indica Carolina Garzo, responsable del área de Esport Escolar de la Generalitat....
Dentro de tal cantidad de población, es normal que surja algún padre hooligan; pero la cosa se complica cuando esta figura crece.....
En la sección de fútbol formativo del Barça prohíben además que los padres acudan a la mitad de los entrenamientos para que no se obsesionen y se conviertan en entrenadores en la sombra; “los padres saben que si no respetan los valores del Barça los echaremos a ellos y a sus hijos, el comportamiento debe ser ejemplar”
La manera como los clubs y las escuelas afrontan los comportamientos incívicos es fundamental para acabar con el padre hooligan.
Nada nuevo bajo el sol, la gran preocupación es que parece que el problema va en aumento y esto tiene difícil solución a no ser que se comiencen a tomar una serie de medidas que a la larga solo beneficiarán a los niños, siempre las víctimas ya que ellos no eligen a sus progenitores y en los casos mas graves lo único que sienten es vergüenza e impotencia en algunos casos y la tendencia a imitar a sus papás en otros, ambos casos muy delicados de cara a su futuro. Nada nuevo en este excelente artículo publicado en La Vanguardia, si recordáis, hace unos días aquí se escribía que una final benjamín en Celanova parecía la final de Champions. Escrito esto, felicitar a esos padres que en general saben estar y que considero son mayoría. F.B.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada