El Calentamiento De todos es conocido que, antes de realizar cualquier actividad física, debemos “calentar”. Pero, alguna vez nos preguntamos ¿para qué sirve?, ¿solo hay un tipo?,…
Lo primero que hay que aclarar es el concepto en sí: Entendemos por calentamiento, una fase previa al ejercicio en la que disponemos a nuestro organismo para el trabajo posterior, tanto a nivel físico como psíquico.
Así pues, el calentamiento nos permite preparar los músculos, las articulaciones, el sistema cardio-respiratorio, el sistema nervioso, etc. para una posterior ejecución.
A nivel fisiológico:
Elevación de la temperatura corporal: conlleva una disminución de la viscosidad intramuscular y por lo tanto, favorece la elasticidad de los músculos. Disminución de la rigidez articular, que favorecerá posteriormente la amplitud de dichas articulaciones.
Prevención de lesiones: al estar preparado para el ejercicio posterior, el cuerpo ya reacciona más inmediatamente, no hay cambios bruscos de tensión o de temperatura por lo que se evitan lesiones. Actividad cardiovascular y respiratoria: al aumentar la frecuencia cardiaca, también lo hace el gasto cardiaco con lo que se favorece la redistribución de la sangre y del oxigeno (recordemos que el oxigeno llega a todo el organismo a través de la sangre).
A nivel psíquico:Disminución de la ansiedad pre-ejercicio
Aumento de la concentración (para ello hay que evitar el relax durante el calentamiento y mantenerse concentrados, no es ningún “recreo”).
Aumento de la motivación para la actividad posterior. Para ello se puede recurrir a palabras que activen a los deportistas (cada profesor/monitor/entrenador/educador) conoce a sus chicos y chicas).
A nivel neuromuscular: Se facilita la coordinación neuromuscular entre los músculos agonistas (los que realizan el movimiento principalmente), y los antagonistas (los que realizan la acción contraria). Ejemplo de agonistas-antagonistas: al hacer una flexión de codo, el agonista sería el bíceps, mientras que el antagonista sería el tríceps.
Mejora de la velocidad de información del sistema nervioso. Esto se traduce en una mejor velocidad de reacción.
Pero,…¿siempre se hace el mismo calentamiento? Existen dos grandes tipos de calentamiento en función del trabajo posterior: el
General y el Específico. Si hacemos un calentamiento general, estamos solicitando grandes grupos musculares de todo el cuerpo, se podría decir que es un calentamiento estándar para cualquier actividad. Mientras que en un calentamiento especifico las tareas serán encaminadas al trabajo posterior. De hecho, será éste el que determine qué hacemos en el calentamiento.
Se puede hablar también de la combinación de ambos, una primera parte general y la segunda, orientada al trabajo posterior; pero para ello debemos tener en cuenta el tiempo del que disponemos.
Por otro lado, hay que evitar en la medida de lo posible, repetir sistemáticamente las mismas tareas para el calentamiento ya que en caso contrario se puede caer en la monotonía y se pierde el factor motivación, y en parte, perdería sentido el calentamiento. Por eso debemos ser creativos a la hora de confeccionar las tareas. No es necesario un cambio radical, a veces con una simple variación de una misma tarea, ya parece otra completamente distinta.
Un artículo de Jesus Barrio.