29 abril 2000

UN DÍA DE FÚTBOL EN QUITO

Una mañana de partidazo

Hoy es domingo en Quito, tras unos días de nubes, lluvias, más lluvias, nubes, tormentas,…y un poco de sol, parece que la climatología respetará el partidazo que se jugará en el mítico Olímpico Atahualpa. Son las 10:55 y estoy en la cola de las taquillas para entrar al estadio. La emoción me embarga, es mi primera experiencia en el fútbol sudamericano y para más, presenciaré un auténtico partidazo del campeonato nacional ecuatoriano. Tengo los sentidos completamente alerta ante todos los estímulos, la gente corre para situarse pronto en el campo, la fila de las entradas de Tribuna y Palco (a $20 y $30 respectivamente) están prácticamente vacías debido a los precios abusivos, mientras que las colas de las múltiples taquillas de General ($8) están rodeadas de reventas anunciando entradas “sin guardar turno” a $8,50. Una vez con las entradas en la mano y ya palpando el ambientazo, los sentidos se centran en ver, oír…vivir el Deportivo Quito-Barcelona de Guayaquil al 200%, se ven muchísimas camisetas de la hinchada Guayaquileña, unos 3500 habrán viajado 10 horas en bus, más unos 6000 Barcelonistas de la capital que siguen a su equipo aún en los momentos malos que viven actualmente (no están ni entre los 6 primeros). La gente tras atravesar las diferentes puertas de entrada, corre a ocupar sus posiciones y alentar a su respectivo equipo. Nosotros, una vez sentados en nuestro lugar nos dejamos invadir por el ambiente, la imagen es preciosa. Un fondo del estadio completamente amarillo de Barcelonistas de la capital; parte del otro fondo, también amarillo de los Barcelonistas de Guayaquil y también la hinchada más ruidosa tanto en la previa del partido como durante, el descanso y al finalizar el mismo. Por otro lado, se sitúa en lo que sería preferencia la hinchada “Académica” del Deportivo Quito, que también ocupa parte de un fondo y la tribuna (medio vacía por lo ya explicado anteriormente).

Empieza el partido y ambas hinchadas gritan alentando a sus jugadores dando inicio al partidazo de la jornada. En lo puramente futbolístico el espectáculo no fue demasiado bueno, las tácticas usadas no difirieron demasiado de los estándares europeos y el estilo futbolístico fue bastante anárquico, dominando eso sí, el Deportivo Quito que marcaría el único tanto del partido un poco antes del final de la primera parte tras una buena jugada en la que Marlon de Jesús (delantero centro) recibe en una banda y da el pase atrás para que Morales meta un golazo y haga reventar al estadio Olímpico para perjuicio de los amarillos.

Se empieza a hinchar la publicidad de Pilsener (cerveza) y Marathon (marca deportiva) para cubrir las entradas a vestuarios de los diferentes equipos lo cual indica que estamos próximos al final de la primera parte. Una de las cosas que más me llamó la atención fue la masiva presencia de vendedores en la grada; de bebida de diferentes tipos, comida también de diferentes tipos, artículos para la hinchada como gorras, banderas, pegatinas, posters,… Y quizá lo que más me sorprendió de todo es que las banderas no se vendían como pensé en un primer momento (ya decía yo que $1 era demasiado barato…), ¡¡las banderas se alquilan!! Las elabora la hinchada local, la AKD y las alquilan a cualquiera que quiera apoyar, una idea que creo se podría exportar a nuestro fútbol sobretodo el modesto.

Vuelve el partido y la emoción a la cancha, gran parte de este segundo periodo fue algo aburrido, sin embargo el Quito no supo resolver y dio vida al Barcelona, que en los últimos 15 minutos asedió la portería local provocando unos “uys” atronadores que cualquiera diría que fueron goles, incluido un tiro potentísimo al larguero.
Tras la emoción, pitido final,…tranquilidad para los locales y cierta decepción para los Barcelonistas, y un recuerdo “muy cariñoso” de la hinchada local al entrenador del Barcelona (Aguinaga) que había estado precisamente en el Deportivo Quito. Abandonamos nuestros lugares y nos dirigimos al centro comercial de los aledaños para comer. Lo único negativo una carga policial en el sector más radical de la hinchada amarilla, que parecía que se empezaba a pelear consigo misma, pero en minuto y medio todo volvió a su lugar y no hubo más incidentes (al menos que viéramos nosotros).
A modo de conclusión decir que, aquí no hay “comepipas” y toda la hinchada participa en el partido de una u otra forma, con las banderas alquiladas, gritando, aplaudiendo solo,…pero al fin y al cabo ayudando al equipo en todo momento y aunque en ciertos momentos criticaron a sus jugadores ambas hinchadas, nunca cesaron en su empeño de empujar a sus jugadores. Aquí quien mueve socialmente al club es la gente, y me llamó poderosamente la atención la participación activa de ambas hinchadas.
Con respecto a mí, feliz por vivir esta experiencia (y las que me quedan). ¡¡Un saludo desde estas tierras!!
La foto que se ve a continuación es una de las vistas más impresionantes que se puede ver al despertarse. Al fondo el volcán Cotopaxi, el segundo volcán más alto del Ecuador de más de 6000 metros de altura.

GRACIAS JESUS, Y QUE TE VAYA BONITO.

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