07 abril 2000

PROPIOCEPCIÓN

El entrenamiento propioceptivo para la prevención de lesiones tiene como objetivo principal el “mejorar la velocidad de respuesta, la coordinación y el control neuromuscular que nos permite proteger y mantener una adecuada posición articular en cualquier situación (choques, movimientos específicos, cambios repentinos de posición...) durante el transcurso de las actividades deportivas”.


“Los procesos propioceptivos tienen su importancia a la hora de aprender y controlar los movimientos que conforman las técnicas deportivas. Este control se produce merced a los mecanismos de retroalimentación sensoriales, que son mensajes que informan a los sistemas de regulación motriz del sujeto, de su estado interno en referencia al movimiento producido y de sus relaciones con el medio de forma prácticamente continua. Este proceso se denomina Sistema de Control en Circuito Cerrado”. (Ruiz Pérez y Sánchez Bañuelos 1997:35)

Este modelo es aplicable a aquellas tareas en las que la continuidad de la acción y el ritmo requerido de ejecución permite emplear las retroalimentaciones sensoriales durante el desarrollo de la misma, pero existen movimientos deportivos (movimientos balísticos) que por su rapidez hacen imposible su regulación momento a momento vía retroalimentación sensorial y que, por lo tanto, reclamarán una programación previa del mismo. Esta programación central del movimiento, es decir que radica en el S.N.C., es lo que se viene denominando como programa motor, y supone que el deportista debe poseer la partitura de cada movimiento técnico (estructuras de coordinación), que ordenará la participación de los distintos grupos musculares, en el momento, en la forma y con la energía necesaria; no dependiendo del empleo de retroalimentaciones sensoriales, ya sean estas de carácter periférico o propioceptivo, durante su desarrollo.

Como hemos visto, el proceso de control motor de los movimientos se produce a tres niveles diferentes del S.N.C.; por lo tanto se tratará de realizar un entrenamiento general o específico, que estimule al máximo los receptores propioceptivos (mecanorreceptores) y a las vías aferentes, que transmitirán información de tipo neurológico haciéndola llegar hasta los distintos niveles de control motor, de menos a más elevado: nivel espinal, tallo encefálico o corteza motora (ganglios basales), cerebelo.

A la hora de plantear y diseñar actividades o ejercicios que estimulen adecuadamente los receptores propioceptivos y las vías aferentes, debemos de conocer y tendremos en cuenta las adaptaciones que estamos provocando en cada uno de los mencionados niveles, y así actuar en función de los requerimientos de la especialidad deportiva y/o las carencias en algún nivel de control motor del deportista.

El trabajo propioceptivo no se puede hacer nunca si existe cansancio muscular.

Así a nivel espinal buscaremos el trabajar la estabilización refleja de la articulación a través de actividades conscientes en alteraciones repentinas de la posición articular que necesitan estabilización muscular refleja. Por otra parte las actividades de equilibrio y postura tanto con información visual como sin ella, aumentarán la función motora inconsciente, que es el objetivo a nivel del tallo encefálico. Por último, ya en el nivel más elevado de la función del S.N.C. se perseguirá estimular al máximo la consciencia cognoscitiva de la posición y el movimiento corporales hasta conseguir la conversión del programa motor de consciente a inconsciente; mediante actividades con posiciones y movimientos de las articulaciones que impliquen la consciencia, en especial en los límites de la amplitud articular. “Los movimientos que se repiten pueden almacenarse como órdenes centrales y ser realizadas sin una referencia que contiene a la consciencia”. (Vangness et at, en Prentice, W 1997)

FACTORES QUE MEJORAN/EMPEORAN LA PROPIOCEPCIÓN

Decrece con la edad.

Se reduce con la fatiga.

Es menor en rodillas artríticas.

En caso de lesiones, existe una consciencia reducida del ángulo, pero una consciencia del movimiento aumentada.

Mejora con entrenamiento muscular.

Mejora con vendajes elásticos y rodillas de protección termofisiológica (la mayoría de las rodillas funcionan sobre todo mejorando el sentido de la posición articular, debido a que estimulan los mecanorreceptores cutáneos también responsables de la propiocepción).

VARIABLES O FACTORES PARA EL DISEÑO DE EJERCICIOS DE ENTRENAMIENTO PROPIOCEPTIVO

- Número de estímulos: visuales (ojos abiertos/ojos cerrados), táctiles (no son tan útiles, más que ellos tenemos desequilibrios externos), auditivos.

- Tipo de superficie:

Estable e inestable.

Deslizante, rugosa.

Medio acuático/terrestre. (Se cambia el tiempo desde que se inicia el estímulo al entrar en el agua y al apoyar los pies).

- Elementos desequilibrantes:

Número de apoyos.

Dirección del desequilibrio. (Buscar desequilibrios en todas direcciones)

Otros externos: compañeros, balones medicinales o no…

- Posición:

Supino, prono, lateral...

Bipedia, cuadrupedia...

- Desplazamientos:

Con cambios de dirección.

Con cambios de velocidad: aceleración, desaceleración, uniforme.

Con cambios de orientación: frontal, lateral...

- Incertidumbre:

En el medio.

En los compañeros.

Hay que trabajar en las situaciones de máxima incertidumbre.

ENTRENAMIENTO DEL EQUILIBRIO

Actividades de equilibrio y postura tanto con información visual como sin ella.

EXTREMIDAD INFERIOR

Dos pies en equilibrio sobre plano inestable, ojos abiertos, multidireccional.

Idem ojos cerrados.

Un pie en equilibrio sobre plano inestable, ojos abiertos, unidireccional.

Idem ojos cerrados.

Idem multidireccional.

Idem con estímulos externos desequilibrantes: compañeros, balones...

EXTREMIDAD SUPERIOR (tenis, baloncesto, balonmano)

Equilibrio sobre dos manos (posición lagartija) o equilibrio invertido, sobre plano inestable.

Idem, con las mismas variables que para la extremidad inferior.

Nunca puede ser un trabajo monótono, porque a la hora de hacer deporte nos vamos a encontrar con infinidad de variables.

ENTRENAMIENTO DE CONCIENCIACION DE LA ESTABILIDAD ARTICULAR

Este control lo suele tener el jugador antes de lesionarse, pero después tenemos que ir despertando esos recuerdos de control de la estabilidad.

EXTREMIDAD INFERIOR

Carrera en curva.

Carrera en “S”.

Carrera en “8”.

Carrera en “zig-zag”.

Desplazamientos arrastrando los pies: laterales, frontales y diagonales.

Carrera con aceleraciones y desaceleraciones.

Maniobra “carioca” o de “cruce”.

Carrera en “W”.

Carrera en cuadro.

Giros de 90 y 180 grados.

Subir y bajar escaleras hacia delante, atrás y lateralmente.

Prueba de co-contracción (contracción simultanea de agonistas y antagonistas).

Se debe ejecutar correctamente. De la menor dificultad a la mayor.

Todas estas variables no son más que un ejemplo de desplazamientos que se deben orientar y adaptar según la especialidad deportiva.

EXTREMIDAD SUPERIOR

Ejercicios frente a espejos observando posición articular.

Ejercicios de desplazamiento unidireccional sobre la extremidad superior: cuadrupedia prono y supino, “carretilla” variando la inclinación.

Idem con desplazamientos multidireccionales.

Idem sobre superficies deslizantes o desequilibrantes (con bayetas, sobre balones, patines...)

ENTRENAMIENTO DE CONCIENCIACION DEL MOVIMIENTO ARTICULAR

En estos ejercicios se tratara de imitar al máximo el movimiento específico de la especialidad deportiva intentando llevarla progresivamente hacia el contexto propio de la competición

EXTREMIDAD INFERIOR

Ejercicios de movilización articular con bayeta en suelo deslizante; en diferentes planos.

Idem con balones medicinales: control, recepción y pase.

Idem con gomas elásticas (da más conciencia del gesto).

EXTREMIDAD SUPERIOR
Idem extremidad inferior.

Jesus Barrio

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